lunes 13 de julio de 2009

Inolvidable...



Hoy venia pensando en mil cosas, ensimismada en mis pensamientos, en mis emociones…
Pero la vida siempre me sorprende.
Hoy no esperaba que los recuerdos, las emociones, el pasado… volviesen a mí de esta forma.
Alguien escribió sobre el Amor, “inolvidable cuando se olvida”
La Amistad no deja de ser Amor. De una manera distinta, pero igual de intensa, de desinteresada, de emotiva.
Una Amistad inolvidable cuando se olvida…

sábado 11 de julio de 2009

Indecisión


A menos de 24 horas del evento y todavía sin saber qué hacer.
En teoría, y en la práctica, he quedado. Le dije a Zor que iría a su expo en 5Rosas.
También me he liado sola y por no ir sola, valga la redundancia, he quedado con ese chico que hace días me envió un mail.
Así que las opciones son dos, o me quedo y salgo con mis amigxs de siempre, o me voy a BCN a ver esa expo que tanto me apetece tras una cita a ciegas…
Tal vez no sea el mejor momento para conocer a nadie, tal vez sea el peor momento para empezar a entrar en el ambiente que quiero realmente conocer y vivir…
Mi estado anímico no es el mejor ni mucho menos, tal vez por eso no escucho los consejos de un buen amigo y un psicólogo, y me lanzo a vivir sin pensar demasiado.
Tal vez he pasado a otra fase de ese duelo, la ira. Una ira que me hace revelarme contra todo lo prudente, contra todo lo aconsejable, contra la tristeza a base de inconsciencia.
Mañana a estas horas puedo estar tranquila, segura, y tal vez aburrida, preguntándome porque no me lancé al vacío.
O puedo estar teniendo una experiencia distinta, con gente que siente como yo, que aun son desconocidos, que puede me emocionen o me distraigan… Puede que incluso me decepcione o que simplemente me abrume, pero será en un ambiente distinto, en un mundo distinto, donde quiero estar.
Y a estas horas, tras una tarde noche tranquila llego a casa y sigo sin tomar una decisión…

miércoles 8 de julio de 2009

Fases del duelo…Negación


Negación, regresión, incredulidad…
Tal vez sí que estoy inmersa en ese duelo. Toda elección supone una renuncia, una perdida, un proceso de duelo.
Apenas unas lagrimas derramadas en la consulta, y sigo sin poder llorar.
¿No he asimilado la realidad?
¿No soy consciente de la decisión tomada?
¿No estoy mirando en mi interior?
¿Me niego el dolor, las lagrimas, el duelo?
Demasiadas preguntas, y un sueño.
El sábado tuve un sueño, tal vez premonitorio. Soñé con la muerte, la muerte de mi abuela paterna, la verdad es que ya es muy mayor y todos sabemos que cualquier día morirá, pero el sueño es realmente extraño.
Soñé que increpaba a mi padre por no decirme que había muerto, por enterarme por terceras personas. Le decía que por su culpa no había podido asistir al funeral, al entierro. Su respuesta era “no importa, ya ha muerto, no podías hacer nada…”
Todo esto tiene una interpretación realmente excepcional, que he podido averiguar gracias a mi psicólogo, una explicación que abre mi mente a la realidad, a pesar de negarme a sentirla, a verla, a mirar en mi interior.
Lo que no quiero ver conscientemente, aparece en mis sueños.
Estoy en fase de duelo, está claro.
Pero mi duelo no es solo uno, mi duelo empezó hace meses. Y ahora sin haber superado las fases de ese otro duelo inicio uno nuevo.
Es la reflexión más… la que más me ha impactado de la terapia de hoy. Que en este momento de mi vida pierda a dos seres queridos, a las dos personas que más me han hecho sentir en mucho tiempo… da mucho que pensar. Y ese sueño…
Mi vida está en un punto de inflexión, de cambio, ¿un cambio que pide a gritos mi interior y que yo me niego a ver?
¿Quién sabe?

martes 7 de julio de 2009

No es bueno…


No es bueno que todavía no haya derramado ni una sola lágrima.
Me siento como ese cielo plomizo que anuncia una tormenta, con esa sensación de calor insoportable, con la necesidad de la ansiada lluvia que calme el espeso ambiente…
Pero no llega, no puedo llorar y eso no es bueno.
Y por si no fuese poco… la maldita luna llena!

lunes 6 de julio de 2009

No, no, no



No suelo responder a los comentarios, ni “abrir un debate” sobre un post, pero creo que hoy siento la necesidad de expresarme, de aclarar.
No quiero juzgar, y mucho menos culpar, a nadie. No quiero que nadie lo haga.
Sé que los comentarios están hechos con el corazón, pero nadie más que yo es culpable, en caso de que hubiese alguno.
Culpar a otra persona de nuestras decisiones, nuestras acciones o nuestros errores, no deja de ser una huida, una falsa salida a una realidad que nos duele, que nos hiere o nos desborda.
No es esa mi intención, nunca he huido, no al menos conscientemente. No será esta una excepción.
No debería haber utilizado esa palabra, tal vez no en voz alta; pero este es mi diario, es el reflejo de mi interior, mis pensamientos, mis sentimientos... Y al final todo sale.
Insisto, nadie puede juzgar a nadie. No quiero juzgarle al igual que no quiero que nadie me juzgue.
Yo, y solo yo, decidí esperarle. Fui yo quien tomó una decisión, mi decisión. No hubo engaños ni falsas promesas, solo la esperanza que se siente cuando se mira con el corazón.
No quise escuchar a nadie, no quise dudar ni un instante. Tomé una decisión y fui consecuente con ella.
No creo que sea más o menos valiente en este instante, solo siento que el dolor es demasiado fuerte para seguir apostando. La espera implica tanto desgaste que ha acabado con la fe que un día tuve, simplemente eso.
Y por eso vuelvo a ser yo quien decide que no hay futuro, que no puedo apostar más, que no quiero esperar más.
No sé hacerlo de otra manera, no se sentirlo de otra manera.
Los sentimientos siguen siendo los mismos, pero esta vez el amor a mi misma supera al amor por esa otra persona.
Él no tiene la culpa de que solo mirase con el corazón, de que no viese los inconvenientes, las dudas, los temores.
Él no tiene la culpa de mi optimismo, de mi apuesta, de mi espera. Solo yo decidí eso, y solo yo soy responsable.
Creo que todos en un momento u otro de nuestras vidas, seguramente en muchos, tenemos que tomar decisiones. A veces las sopesamos con una lógica aplastante, con razonamientos concienzudos, contrastamos con personas de nuestra confianza… Otras, en cambio, solo nos dejamos arrastrar por los sentimientos, por el corazón, por la fe ciega que generan nuestras emociones, o simplemente por las pasiones más ocultas.
Yo suelo tomar mis decisiones con el corazón y con cierta predisposición al optimismo que me es innata. Pero la verdad es que mi optimismo nunca ha cegado a esa parte de mí que es mucho más realista, lógica y fría. Así que siempre acabo sintiendo la realidad por encima de cualquier emoción, por intensa que sea. A veces tardo más tiempo, a veces tomo decisiones inmediatas, a veces me sorprendo dando vueltas, intentando ver mas allá de esa realidad que no me entusiasma; pero al final siempre está ahí, simple y cruda.

Así que no creo que deba compartir la responsabilidad de mis decisiones con nadie más. Incluso cuando esta decisión se toma con la esperanza de compartir con otra persona.
Compartir… la gran palabra!
Soñé con compartir mi vida, pero la realidad es la que es, solo por eso, que no es poco, decido cambiar mi realidad.
Decido que no puedo ni quiero seguir inmersa en una relación que no me lleva a ninguna parte, más que al sufrimiento diario, en espera de una señal que no llega.
Y cada uno sabe el porqué de sus decisiones, de sus acciones, de sus razones, de sus sentimientos.
Él sabrá porque lo hace, lo siente o lo duda.
Nadie más que nosotros sabemos lo que hemos sentido, lo que hemos arriesgado, lo que hemos temido.
Solo yo puedo valorar, todo lo fríamente que mi corazón me deja, lo que he sentido durante este tiempo, lo que he dado y lo que he recibido. Porque nadie puede sentir por mí, nadie puede sentir por nosotros. Cada uno sabe lo que hay en su interior, lo que expresamos suele ser solo una parte de lo mucho que sentimos. Porque la mayoría de las veces las palabras son insuficientes para expresar lo que siente el corazón.
Por eso no quiero sentir lo que siento al leer ciertos comentarios, no quiero.
Ni yo soy la mejor persona del mundo ni él la peor. Solo somos dos personas que se encontraron, dos personas que sintieron y sienten, simplemente eso…
dos personas.

jueves 2 de julio de 2009

Valor, o puro instinto de supervivencia

Siempre creí que la decisión más difícil que había tomado era separarme de mi marido tras 17 años de relación, pero el amor se acaba y al final alguien tiene que tomar la iniciativa, dar el paso.
La verdad es que es mucho más difícil dejar marchar, alejarte; separarse de la persona a la que amas. Es mucho más duro, me parecía imposible, pero…
No sé si ha sido valentía, o simple instinto de supervivencia.
Tras tantos meses, tras haber dado todo, el tiempo, el espacio, la espera, la confianza…
Tras haber apostado el Alma…
Al final solo puedes escucharte a ti mismo, a mi misma, solo podía seguir la mejor apreciación de tantas oídas. “Solo puedes decidir tú”
Mirar hacia dentro, hacer las preguntas, escuchar mis respuestas más sinceras. Una conversación conmigo misma, sin espectadores, sin opiniones, solo yo.
Me he negado durante meses a escuchar a todas esas personas que me quieren y que no entendían porque lo apostaba todo por él. No me importaba, tampoco ahora.
Lo que hay entre nosotros solo lo sentimos nosotros, solo lo sabemos nosotros. Solo tenía que dejar que él fuera contestando a mis preguntas una tras otra, que me fuera negando cada una de las razones por las que seguir apostando por él, por nosotros. En realidad él cerró ayer esa puerta, aunque fuera yo quien dijera las palabras.
Su cobardía, su falta de decisión, ha ido minando día a día mi autoestima, mi seguridad en nosotros, mi apuesta incondicional.
No se puede dar a quien no quiere recibir.
No se puede entregar a quien no sabe recoger.
Compartir solo es posible cuando existe más de uno…
Las palabras necesitan hechos, tanto como los hechos necesitan las palabras.
Las promesas, los sueños, el futuro, son ilusiones que deben transformarse día a día en el presente.
Nadie, ni siquiera él, ni siquiera por él, por nadie, jamás. Jamás volveré a acercarme al abismo que un día ya visité, no regresare a ese vacío, no puedo hacerlo, no QUIERO hacerlo. Y la falta de hechos, las escasas palabras, los pocos momentos “suplicados” no hacían más que acercarme más y más a donde no quiero estar. Mi autoestima anda ya perdida en algún rincón que no acierto a encontrar. Esas eran las repuestas a las preguntas que no quería pronunciar, que negaba a hacerme.
Tal vez hoy sea un día más tranquilo de lo esperado, con cierta paz y mucha tristeza, pero hoy no espero, no estoy pendiente de una señal, de un contacto, de un sueño que no llega. Sé que solo es el principio, que habrá días más tristes, más amargos, más inquietos… Pero ahora sé donde estoy, sé que estoy sola y puedo continuar caminando en mi vida sin aguardar inmóvil en mi camino.
Y NO, no me arrepiento de nada, lo volvería a hacer todo igual, sin escuchar a nadie.
En estos meses he oído tantas cosas, “hazte valer más”, “juega a que no sientes tanto”, “hazle creer que...”
NO, yo no soy así, soy intensa en cuanto a emociones se refiere, no quiero disimular, no quiero fingir, no quiero contenerme. Si siento, lo siento de veras y me entrego sin condiciones.
Tal vez salga magulladla, tal vez llore, tal vez la tristeza se instale un tiempo en mi alma, en mi vida, pero ESTOY VIVA, he vivido.
No volveré a mi vida acomodada, ni quiero ver como lo hace él. Como vuelve a vivir una vida en departamentos estancos, con su cómoda y segura estabilidad, con sus perversiones a escondidas en habitaciones alquiladas a horas. NO. No quiero ver cómo acabará haciendo lo que toca, lo que se espera de él, como llegará a aceptar lo que su naturaleza y su mente no desean. No quiero verlo.
Sé que algún día, tal vez dentro de mucho tiempo, cuando ande por la calle, quien sabe si con su hijo cogido de la mano,






verá el rostro de esta geisha Sayuri








o tal vez ese hermoso rostro en un cuadro de Klimt,
y sentirá un pequeño pinchazo en el corazón.
Lo sé, sentirá lo mismo que yo siento ahora.


"Rozábamos el cielo con los dedos y lo dejamos escapar”

Una persona inteligente me dijo “te traerá problemas” y sí, me los ha traído, tantos como se puede sentir, pero no me arrepiento.
Siempre soñé con mi Petit Prince, aunque nunca hasta hace apenas unos meses sabía que quería ser su Rosa. No sabía lo que realmente se escondía tras ese Prince y su Rosa, pero ahora, ahora que he comprendido, que he sentido… Ahora no puedo ya sentir de otra manera, ya no puedo querer compartir de otra manera.
Sentí, siento, lo he visto en sus ojos, lo vi todavía anoche cuando todo ya había acabado. Pero tal vez solo fue el reflejo de los míos.

martes 16 de junio de 2009

Cuando los sentimientos me abrasan…




A veces mi corazón, mis sentimientos, mi interior, se ven devorados por una espiral incontrolada, la vorágine de mi manera de sentir, de mi manera de vivir, la vorágine de no concebir nada a medias, de sentirlo todo intensamente, sin medida.
En esos momentos mi alma se siente desbordada, en este momento mi alma se siente desbordada. Llena de Amor, de Felicidad, de Dudas, de Miedos… todos mezclados y sentidos al límite, sin control, sin orden…
Es el caos lo que siento ahora, el caos que deja un huracán a su paso. Un huracán que se genera en mi interior y no deja ni un milímetro de mí en pie.
En la cabecera del blog se lee una frase
” Por eso los sueños son tan peligrosos: abrasan como el fuego y a veces nos consumen completamente”
No es casual, no esta ahí porque queda bien, es porque así soy yo.
Así siento yo.
Y si los sueños se transforman en realidades, entonces… Entonces el fuego todavía es más intenso, más devastador; es insaciable.
Y hoy siento que debo dejar que llegue la calma, que se serene mi alma, que ese fuego no me consuma por completo.
Después de tantos días de tristeza, de melancolía, de intentar apagar los gritos de mi corazón. Tras intentar seguir adelante a pesar de todo, después de eso…
Dejar mi alma de nuevo al descubierto, dejar latir mi corazón sin control ni medida… Después de tanto dolor y tristeza, ahora siento miedo.
Felicidad y temor, una extraña mezcla que me abrasa.
Y solo quiero sentir que no me equivoco, que esta vez puedo dejarme llevar por mis sentimientos, que el pasado no vuelve, que tras la tormenta ha llegado ya la tan ansiada calma.
Solo quiero sentir la tranquilidad de saber que podré siempre estar entre sus brazos, el equilibrio de sentirme segura, de sentir que no volveremos al abismo vivido; la armonía que se siente cuando dos personas se aman sin temores, sin dudas, sin más…

miércoles 10 de junio de 2009

Esperanza… Felicidad


Tras vivir en el infierno, tras ser menos que nada, tras sentirme vacía tanto tiempo…
Ahora viene un tiempo de calma, de esperanza, de felicidad deseada.
Porque el corazón no sabe de razones, porque hay siempre un ser especial que aparece en nuestra vida y nos hace sentir lo que no habíamos mas que soñado, porque hace que ese sueño se convierta en realidad al compartir con esa persona nuestro tiempo, nuestras ilusiones, nuestro presente.
Por eso me siento feliz.
Y solo deseo que esa felicidad siga instalada en mi corazón y en el suyo, que sea tan cotidiana como deslumbrante cada día que pase.

lunes 8 de junio de 2009

Cuando el corazón vence a la razón...

martes 12 de mayo de 2009

Antonio Vega… la muerte de un poeta




Cualquier cosa que pudiese escribir quedaría pequeña… cualquier cosa que pudiera decir parecería excesiva…
Así que no diré nada más… solo que es un día triste. Que tu poesía seguirá llenándome de recuerdos, de momentos vividos, de momentos por vivir… en los que siempre me envolverán tus letras, tus acordes, tu voz…
Podría elegir cualquiera, hay tantas! Pero esta canción es especial.



Tantas veces es… demasiado tarde para comprender…










Así te descubrí, así te recordaré…

domingo 10 de mayo de 2009

Melancolía

domingo 3 de mayo de 2009

… Y los sueños, sueños son


O la libertad frente al destino.
Y siendo libre, como soy, decido despertar de un sueño que se ha transformado en una pesadilla. La tortura de la inmovilidad, de ver pasar la vida sin vivirla…
Una Quimera que solo me hace sufrir, sin esperanzas, ni futuro.
Que aparece y desaparece a capricho en mi vida…
Porque debería saber que solo es una Quimera- que se propone a la imaginación como posible o verdadero, no siéndolo- y que la realidad no puede substituirse por un sueño, mas cuando no es compartido…
Porque al final mi razón viene al rescate del corazón…
Por eso siempre hay un principio…
siempre hay un FINAL...

domingo 26 de abril de 2009

La soledad de los números primos





Pero tampoco se decidía a marcharse, porque a esas alturas dependía de aquel mundo, se había atado a él con la obstinación con que uno se ata a las cosas que lo perjudican.

….


La soledad de los números primos
Paolo Giordano

domingo 19 de abril de 2009

La vida siempre me sorprende




Siempre.
Algunas veces me golpea con dureza, cuando las personas que me importan, a las que amo, a las que quiero, sufren. Cuando la vida se vuelve injusta con quien menos lo merece.
En esas ocasiones me desoriento, me siento rabiosa, triste, impotente…en mi interior siento el vacio.
Pero por suerte para mí, y las personas que me rodean, son las menos, aunque las más intensas, por incompresibles, por su manera de arrastrarnos.
En esos momentos, en los momentos en que la vida me sorprende por su injusticia, es como si deseará desaparecer, rendirme, llorar y fundirme con mis lágrimas…
Pero la vida vuelve de nuevo a sonreír. Vuelve a sorprenderme un día cualquiera, trayendo a mi vida la felicidad de compartir, de sentir, de vivir intensamente.
Vuelvo a sentir el sol acariciando mi cuerpo, mi alma.
Y aunque no dejo de pensar, de sentir la impotencia y la rabia por las injusticias que transcurren… A pesar de eso, siento que nace en mí una pequeña luz. Siento que con el deseo de que las cosas sean mejores, al final, siempre son mejores.
Que mi extraña fe convierte esa fuerza interior en cierta energía que se transmite, que llega de una forma u otra para cambiar la realidad de aquellos a los que amo, de aquellos que me importan.
Si lo explico en voz alta puede sonar presuntuoso.
Pero la suerte, la alegría, la vida, siempre se contagia, se transmite… y me gusta sentir que puedo hacerlo, que puedo llegar a acariciar un alma apenada, que puedo consolar y secar unas lagrimas, que puedo dar aliento a un ser querido. Aunque no esté ahí, aunque no pueda realmente cambiar la realidad que la vida nos hace vivir.
Y cuando esa energía positiva empieza de nuevo a brotar, cuando de nuevo siento esas ganas de seguir viva, de sentir, de transmitir, de compartir… la vida sigue sorprendiéndome, sigue regalándome momentos inesperados.
Siempre pensé que lo positivo atrae lo positivo, la vida me lo demuestra cada día, aunque a veces, en momentos difíciles me cueste verlo.

Pero es que en esos momentos olvido algo, algo que jamás debería olvidar:

“No se ve bien sino con el corazón.
Lo esencial es invisible a los ojos”

domingo 29 de marzo de 2009

Le Petit Prince


Pero, si tú me domesticas, mi vida se llenará de Sol. Conoceré el ruido de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste.


¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques!
El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti.


Y amaré el ruido del viento en el trigo.