
Pero, si tú me domesticas, mi vida se llenará de Sol. Conoceré el ruido de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste.
¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques!
El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti.
El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti.
Y amaré el ruido del viento en el trigo.



4 Sentimientos:
Mujer...rubio...lo que se dice rubio...no sé yo...
;-)
Que bonito libro, si señor. Y ¿qué tal tu viaje? Espero que hayas venido como nueva.
Un beso
Porque en la incodicionalidad del amor nos sentimos llenos.
Besos.
Como un idilio dorado.
Saludos, querida Sayuri.
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