domingo 29 de marzo de 2009

Le Petit Prince


Pero, si tú me domesticas, mi vida se llenará de Sol. Conoceré el ruido de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste.


¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques!
El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti.


Y amaré el ruido del viento en el trigo.

4 Sentimientos:

Anonymus dijo...

Mujer...rubio...lo que se dice rubio...no sé yo...

;-)

Alba dijo...

Que bonito libro, si señor. Y ¿qué tal tu viaje? Espero que hayas venido como nueva.

Un beso

Sherezade dijo...

Porque en la incodicionalidad del amor nos sentimos llenos.

Besos.

.Ulrike Razumov. dijo...

Como un idilio dorado.

Saludos, querida Sayuri.