lunes 6 de julio de 2009

No, no, no



No suelo responder a los comentarios, ni “abrir un debate” sobre un post, pero creo que hoy siento la necesidad de expresarme, de aclarar.
No quiero juzgar, y mucho menos culpar, a nadie. No quiero que nadie lo haga.
Sé que los comentarios están hechos con el corazón, pero nadie más que yo es culpable, en caso de que hubiese alguno.
Culpar a otra persona de nuestras decisiones, nuestras acciones o nuestros errores, no deja de ser una huida, una falsa salida a una realidad que nos duele, que nos hiere o nos desborda.
No es esa mi intención, nunca he huido, no al menos conscientemente. No será esta una excepción.
No debería haber utilizado esa palabra, tal vez no en voz alta; pero este es mi diario, es el reflejo de mi interior, mis pensamientos, mis sentimientos... Y al final todo sale.
Insisto, nadie puede juzgar a nadie. No quiero juzgarle al igual que no quiero que nadie me juzgue.
Yo, y solo yo, decidí esperarle. Fui yo quien tomó una decisión, mi decisión. No hubo engaños ni falsas promesas, solo la esperanza que se siente cuando se mira con el corazón.
No quise escuchar a nadie, no quise dudar ni un instante. Tomé una decisión y fui consecuente con ella.
No creo que sea más o menos valiente en este instante, solo siento que el dolor es demasiado fuerte para seguir apostando. La espera implica tanto desgaste que ha acabado con la fe que un día tuve, simplemente eso.
Y por eso vuelvo a ser yo quien decide que no hay futuro, que no puedo apostar más, que no quiero esperar más.
No sé hacerlo de otra manera, no se sentirlo de otra manera.
Los sentimientos siguen siendo los mismos, pero esta vez el amor a mi misma supera al amor por esa otra persona.
Él no tiene la culpa de que solo mirase con el corazón, de que no viese los inconvenientes, las dudas, los temores.
Él no tiene la culpa de mi optimismo, de mi apuesta, de mi espera. Solo yo decidí eso, y solo yo soy responsable.
Creo que todos en un momento u otro de nuestras vidas, seguramente en muchos, tenemos que tomar decisiones. A veces las sopesamos con una lógica aplastante, con razonamientos concienzudos, contrastamos con personas de nuestra confianza… Otras, en cambio, solo nos dejamos arrastrar por los sentimientos, por el corazón, por la fe ciega que generan nuestras emociones, o simplemente por las pasiones más ocultas.
Yo suelo tomar mis decisiones con el corazón y con cierta predisposición al optimismo que me es innata. Pero la verdad es que mi optimismo nunca ha cegado a esa parte de mí que es mucho más realista, lógica y fría. Así que siempre acabo sintiendo la realidad por encima de cualquier emoción, por intensa que sea. A veces tardo más tiempo, a veces tomo decisiones inmediatas, a veces me sorprendo dando vueltas, intentando ver mas allá de esa realidad que no me entusiasma; pero al final siempre está ahí, simple y cruda.

Así que no creo que deba compartir la responsabilidad de mis decisiones con nadie más. Incluso cuando esta decisión se toma con la esperanza de compartir con otra persona.
Compartir… la gran palabra!
Soñé con compartir mi vida, pero la realidad es la que es, solo por eso, que no es poco, decido cambiar mi realidad.
Decido que no puedo ni quiero seguir inmersa en una relación que no me lleva a ninguna parte, más que al sufrimiento diario, en espera de una señal que no llega.
Y cada uno sabe el porqué de sus decisiones, de sus acciones, de sus razones, de sus sentimientos.
Él sabrá porque lo hace, lo siente o lo duda.
Nadie más que nosotros sabemos lo que hemos sentido, lo que hemos arriesgado, lo que hemos temido.
Solo yo puedo valorar, todo lo fríamente que mi corazón me deja, lo que he sentido durante este tiempo, lo que he dado y lo que he recibido. Porque nadie puede sentir por mí, nadie puede sentir por nosotros. Cada uno sabe lo que hay en su interior, lo que expresamos suele ser solo una parte de lo mucho que sentimos. Porque la mayoría de las veces las palabras son insuficientes para expresar lo que siente el corazón.
Por eso no quiero sentir lo que siento al leer ciertos comentarios, no quiero.
Ni yo soy la mejor persona del mundo ni él la peor. Solo somos dos personas que se encontraron, dos personas que sintieron y sienten, simplemente eso…
dos personas.

4 Sentimientos:

Max dijo...

Nadie tiene la culpa, no la busques, no existe. Son las circunstancias las que mueven los hilos, las que nos mantiene esperanzados, o nos empujan violentamente escaleras abajo cuando estábamos cerca de alcanzar el descansillo. Las críticas, las culpas, y los miedos son las tres cosas que provocan los principales desarreglos en nuestra vida, y las cuerdas se tensan más y más hasta que terminan rompiéndose. Entonces sientes que ahora te toca echarle bemoles para fabricarte tú misma las sonrisas. Aún sin tener casi el placer de conocerte (casualmente he venido a parar a tu casa y no he podido evitar leer tu amargura), me voy covencido de que lo conseguirás con menos dolor del que imaginas.

Un beso, y mucho ánimo.

Anonymus dijo...

Gracias...no te escribo mucho por aquí y con la que está cayendo no creía que fuera oportuno decir nada...pero sigo sin poder dormir...he leído tu post y...

Nunca ha sido mi intención tenerte esperando...nunca, me consta que lo sabes bien, pero es lo que involuntariamente he conseguido con los miedos propios y resistencias absurdas que he ido descubriendo transitando ntro.camino...como te he dicho siempre, si esto hubiese sido una farsa, si esto en realidad se tratase solo de sexo de un rato o vacua diversión...si fuese algo vacío, algo sórdido disfrazado...sabes que de ser así no habría acabado hace 5 meses separándome de mi esposa (con la que erróneamente has pensado iba a volver corriendo cuando te hablé de la estabilidad perdida) ni estaría perdido en tierra de nadie, acudiendo todos mis viernes a una psicóloga que, atónita, no acaba de conseguir aún ayudarme a que arranque definitivamente en...¿6...8 meses ya? que consiga vencer mis propias resistencias, creadas por mi para 'protegerme' durante casi 39 años de existencia...

Opino simplemente que habrá gente que cuando tras 38 años se encuentra frente a frente consigo mismo será capaz de reaccionar con total seguridad y firmeza, pero también hay otros, como yo, que nos sorprendemos al descubrirnos tan diferentes a la idea que nos hemos esforzado en cultivar y transmitir todos estos años de ntros.mismos, nos sorprendemos al ver cómo cambia ntro.mundo como reacción a ntras.acciones y, sobretodo, nos sorprendemos al descubrirnos enamorados (estando ya casados) contra todo pronóstico...para estos últimos, el ritmo de asimilación de estos cambios me consta que no es el del resto de personas sino más lento y tortuoso.

Nunca he pretendido tenerte esperando...pudriéndote en vida...siempre te he dicho que salieses mientras yo 'salía' de este pozo...porque veía que el proceso era lento y a veces involutivo, 'enclaustrador' para mi...y nunca te he engañado en todo este tiempo, ni siquiera en mis sentimientos hacia ti...solo lamento que mi ritmo de recuperación sea tan desesperadamente lento...no sé ni he sabido cómo reaccionar...cómo acelerar...mi tránsito hacia lo que deseo y amo...pero por lo visto funciono así, al menos hasta que consiga vencer esas resistencias que me queman y me desestabilizan tanto, tu bien lo sabes...

Anonymus dijo...

Por eso, te confieso que el miércoles fuí con una idea que me machacaba la mente...sabiendo el daño que te causo, sabía que si me lo planteabas no iba a ser capaz de frenarlo...sé que pensaste que era un farol, un 'lo hago por tu bien' con boca pequeña...algunos lo leeran y pensarán que es victimista...no...no lo es...realmente creo que es lo más generoso que he sabido hacer en muchos años...si, confieso que he sido egoísta reteniéndote para mi mientras luchaba conmigo mismo...pero el miércoles se me acabaron las palabras y no supe ni quise replicar a una mirada intensa, inquisidora...sabiendo que se iba a transformar en decepcionada si no te respondía...y callé...callé consciente, callé por ti...por mi...y te dejé hacer, también eso lo sabes...fuí sincero al decirte que pensases en únicamente en ti, que era lo más sano, lo mejor para ti y para mi en este momento...pero deseo que sepas que también fuí completamente sincero cuando te susurré de madrugada, al taparte mientras te daba el último beso, antes de salir de tu vida...

Como me dijiste a la entrada de la catedral '¿y qué más da lo que ellos pienses?', y es que lo que sentimos y hemos sentido, al margen de sus interpretaciones, solo ambos lo sabemos...has vivido, si, he vivido...hemos vivido...no quiero añadir mucho más...necesitaba sacarlo pero seguir esta inconexa sucesión de ideas que me asalta es como ensuciar con tantas palabras lo más bello que me ha pasado en años...rebajar mis sentimientos...complicar las cosas...no te dejes engañar: para mi tampoco aceptar esto está siendo nada fácil aunque haya quién luego lo vanalice porque cree conocer 4 detalles de ntra.intimidad...puede que no guste lo que diré pero quién así opine, se equivoca de parte a parte, es más, no tiene idea de lo que nos pasa. Y si, lo dejo ya.

Simplemente, gracias...

S.

Sherezade dijo...

Sin palabras...
Besos mi niña, ya sabes que te queremos.