jueves 2 de julio de 2009

Valor, o puro instinto de supervivencia

Siempre creí que la decisión más difícil que había tomado era separarme de mi marido tras 17 años de relación, pero el amor se acaba y al final alguien tiene que tomar la iniciativa, dar el paso.
La verdad es que es mucho más difícil dejar marchar, alejarte; separarse de la persona a la que amas. Es mucho más duro, me parecía imposible, pero…
No sé si ha sido valentía, o simple instinto de supervivencia.
Tras tantos meses, tras haber dado todo, el tiempo, el espacio, la espera, la confianza…
Tras haber apostado el Alma…
Al final solo puedes escucharte a ti mismo, a mi misma, solo podía seguir la mejor apreciación de tantas oídas. “Solo puedes decidir tú”
Mirar hacia dentro, hacer las preguntas, escuchar mis respuestas más sinceras. Una conversación conmigo misma, sin espectadores, sin opiniones, solo yo.
Me he negado durante meses a escuchar a todas esas personas que me quieren y que no entendían porque lo apostaba todo por él. No me importaba, tampoco ahora.
Lo que hay entre nosotros solo lo sentimos nosotros, solo lo sabemos nosotros. Solo tenía que dejar que él fuera contestando a mis preguntas una tras otra, que me fuera negando cada una de las razones por las que seguir apostando por él, por nosotros. En realidad él cerró ayer esa puerta, aunque fuera yo quien dijera las palabras.
Su cobardía, su falta de decisión, ha ido minando día a día mi autoestima, mi seguridad en nosotros, mi apuesta incondicional.
No se puede dar a quien no quiere recibir.
No se puede entregar a quien no sabe recoger.
Compartir solo es posible cuando existe más de uno…
Las palabras necesitan hechos, tanto como los hechos necesitan las palabras.
Las promesas, los sueños, el futuro, son ilusiones que deben transformarse día a día en el presente.
Nadie, ni siquiera él, ni siquiera por él, por nadie, jamás. Jamás volveré a acercarme al abismo que un día ya visité, no regresare a ese vacío, no puedo hacerlo, no QUIERO hacerlo. Y la falta de hechos, las escasas palabras, los pocos momentos “suplicados” no hacían más que acercarme más y más a donde no quiero estar. Mi autoestima anda ya perdida en algún rincón que no acierto a encontrar. Esas eran las repuestas a las preguntas que no quería pronunciar, que negaba a hacerme.
Tal vez hoy sea un día más tranquilo de lo esperado, con cierta paz y mucha tristeza, pero hoy no espero, no estoy pendiente de una señal, de un contacto, de un sueño que no llega. Sé que solo es el principio, que habrá días más tristes, más amargos, más inquietos… Pero ahora sé donde estoy, sé que estoy sola y puedo continuar caminando en mi vida sin aguardar inmóvil en mi camino.
Y NO, no me arrepiento de nada, lo volvería a hacer todo igual, sin escuchar a nadie.
En estos meses he oído tantas cosas, “hazte valer más”, “juega a que no sientes tanto”, “hazle creer que...”
NO, yo no soy así, soy intensa en cuanto a emociones se refiere, no quiero disimular, no quiero fingir, no quiero contenerme. Si siento, lo siento de veras y me entrego sin condiciones.
Tal vez salga magulladla, tal vez llore, tal vez la tristeza se instale un tiempo en mi alma, en mi vida, pero ESTOY VIVA, he vivido.
No volveré a mi vida acomodada, ni quiero ver como lo hace él. Como vuelve a vivir una vida en departamentos estancos, con su cómoda y segura estabilidad, con sus perversiones a escondidas en habitaciones alquiladas a horas. NO. No quiero ver cómo acabará haciendo lo que toca, lo que se espera de él, como llegará a aceptar lo que su naturaleza y su mente no desean. No quiero verlo.
Sé que algún día, tal vez dentro de mucho tiempo, cuando ande por la calle, quien sabe si con su hijo cogido de la mano,






verá el rostro de esta geisha Sayuri








o tal vez ese hermoso rostro en un cuadro de Klimt,
y sentirá un pequeño pinchazo en el corazón.
Lo sé, sentirá lo mismo que yo siento ahora.


"Rozábamos el cielo con los dedos y lo dejamos escapar”

Una persona inteligente me dijo “te traerá problemas” y sí, me los ha traído, tantos como se puede sentir, pero no me arrepiento.
Siempre soñé con mi Petit Prince, aunque nunca hasta hace apenas unos meses sabía que quería ser su Rosa. No sabía lo que realmente se escondía tras ese Prince y su Rosa, pero ahora, ahora que he comprendido, que he sentido… Ahora no puedo ya sentir de otra manera, ya no puedo querer compartir de otra manera.
Sentí, siento, lo he visto en sus ojos, lo vi todavía anoche cuando todo ya había acabado. Pero tal vez solo fue el reflejo de los míos.

7 Sentimientos:

Mareve dijo...

Mejor asi, cariño.
Estar en tierra de nadie nunca es bueno. Y tu te mereces mucho más que dudas.

Como me decias el otro día... Ya llegará. Es cuestion de tiempo.

Esperaremos juntas, vale?

Hyku dijo...

Bueno, tras las batallas llega la reconstrucción, en este caso la tuya propia, poco a poco...

Besos sentidos

Selket dijo...

"Sólo se puede ver bien con el corazón"
Y sólo tu corazón podía ver bien y decidir lo que era mejor para él y para ti.

Besos y abrazos.

panterablanca dijo...

Qué duro... ¿Sabes?, te admiro profundamente.
Besos salvajes.

Crika dijo...

Siempre fue un poco cobarde... y tú eres demasiado valiente como para desperdiciar tu vida esperando a que nadie se aclare. Clarísimo lo tenía que tener, pero no ahora, hace meses.
Nena, tú vales mucho, no lo olvides.
Besos mil

ther dijo...

Mi querida Emperatriz, voy a ser dura, ya me conoces: Se veía venir.

Basta ya de sufrir. Desde antes de Dublín se veía venir. Basta ya de lagrimas, de esperas, de dudas por parte de él, de medias entregas, de citas canceladas, de esperar, esperar y esperar. Basta ya.

Es tiempo de reconstrucción como ya te han apuntado. Eres una mujer muy fuerte, lo sabes y vas a salir, minuto a minuto estás saliendo. Sin esperarle más, sin mendigarle más. Encontrando poco a poco la calma que te hará pensar con lucidez y a volver a brillar.

Nos debemos una puesta al día, hasta entonces, te mando un beso enorme, sincero, de amiga.

Besos esperanzados.

Sherezade dijo...

Eres una mujer valiente, de emociones intesas y de apuestas sinceras. No cambies, me ha encantado volver a leer a mi escritora favorita.
Besos complices.